Acababa de terminar de hablar en un congreso internacional de educación. Lo que pasó después me dejó completamente atónito. No fue sólo lo que dijo sino quién lo dijo y cómo lo dijo.
El comentario fue el siguiente:
"Nuestros alumnos están entre los que obtienen los mejores resultados académicos en el mundo en el TIMS". TIMS quiere decir el tercer estudio internacional de matemáticas y ciencias por sus siglas en Inglés (Third International Mathematics and Science Study). El que me lo estaba comentando estaba describiendo alumnos de su país.
Mientras salíamos, me comentó calmadamente. "El problema es que la mayoría de ellos (los estudiantes) no tendrían ni idea de cómo salir de una bolsa de papel mojada aun si su vida dependiera de ello. No son más que personas inútiles con alto nivel de educación."
El que lo comentaba: el Secretario de Educación de un país de alto perfil.
Yo me quedé sin habla. ¿Personas inútiles con alto nivel de educación? ¿Qué era lo que realmente nos estaba tratando de decir?
Lo que nos quería decir es que sus alumnos de alto rendimiento tenían mentalidad escolar y por lo tanto podían sobresalir en actividades relacionadas con la escuela - que habían desarrollado habilidades especiales que les permitía moverse con tranquilidad dentro del sistema escolar -, ya que habían desarrollado las habilidades necesarias para memorizar y dar exámenes de manera efectiva. Lo que estaba sugiriendo es que los alumnos más exitosos académicamente obtienen buenos resultados en gran parte porque han aprendido a jugar el juego llamado escuela. Pero al describirlos como "personas inútiles con alto nivel de educación", lo que también estaba sugiriendo es que a pesar de que muchos alumnos en su país, particularmente los "cerebritos", tenían mentalidad escolar, no poseían lo que generalmente se conoce como mentalidad del mundo exterior (street smart) o de supervivencia. Para él, el tener mentalidad del mundo exterior implicaba tener las habilidades de pensamiento superior y competencias necesarias más allá de ser capaces de obtener buenos resultados en un examen escrito, para resolver problemas del mundo real en tiempo real.
Nos entró la curiosidad. ¿Cuáles eran las diferencias entre tener mentalidad escolar y poseer mentalidad del mundo exterior? ¿Cómo podían tantos de estos estudiantes ser buenos en la escuela y obtener buenos resultados en los exámenes y a la vez no estar preparados adecuadamente para la vida? ¿Qué estaba pasando?
Después de mucho debate sobre nuestras expectativas sobre el quién, qué, porqué, dónde, cuándo y cómo alrededor del aprendizaje escolar, pensamos que finalmente tenemos una respuesta. Así que la respuesta está relacionada con cómo enseñamos a nuestros alumnos a aprender y a pensar.
Cuando los niños entran por primera vez a primaria, están completamente dependientes de que sus profesores les digan qué hacer, cómo hacerlo, cuándo hacerlo, dónde sentarse cuando lo están haciendo y aun por cuanto tiempo. El enfoque principal está en dominar el contenido y aprender a través de la memorización dentro de un ambiente de instrucción estrictamente controlado.
En este ambiente, el dominio del contenido se valora más que el pensar de manera crítica sobre el contenido. Los profesores le dicen a los alumnos lo que tienen que hacer para pasar el examen, para pasar el curso, para pasar de año, para subir al siguiente nivel y finalmente para graduarse.
Todas las respuestas están pre-arregladas, pre-formateadas y listas para absorberse por aquellos que están dispuestos y capaces de jugar el juego llamado escuela. Estos son los que tienen éxito académico. Estos son los alumnos que están cómodos funcionando en la cultura de dependencia- dependientes con el profesor, dependientes del libro de texto, dependientes del examen.
Luego después de graduarse de la escuela, habiendo pasado 13 o más años en el sistema, la infraestructura que ha mantenido a los alumnos por todos sus años en la educación, de repente se elimina. Cuando esto sucede, muchos de los alumnos se caen de cara a medida que entran al mundo real. Y no podemos comprender por qué. Aun cuando somos nosotros, los profesores, los que somos responsables de crear esta cultura de dependencia en el profesor, los libros de texto y el examen, nos sentimos confundidos.
En el mundo actual, el éxito en la escuela es claro, que no garantiza el éxito en la vida.
Entonces ¿cuál es el problema? La respuesta se encuentra en nuestros esfuerzos por asegurar conformidad en nuestros alumnos. En algún momento, hemos perdido de vista la necesidad de desarrollar en nuestros alumnos la capacidad de convertirse en pensadores y protagonistas independientes.
Si nuestros alumnos han de sobrevivir o más aun, prosperar, en la cultura del siglo 21 de automatización impulsada por la tecnología, abundancia y acceso al mundo del mercado global de trabajo, el pensamiento independiente y su corolario, el pensamiento creativo tienen el mayor valor.
Si nuestros alumnos han de ser exitosos en hacer la transición, nuestro trabajo como educadores debe consistir en pasar de demandar la conformidad de nuestros alumnos, a hacernos progresivamente más redundantes. A medida que hacemos esto, debemos cambiar la responsabilidad de aprender del profesor, donde ha estado tradicionalmente, hacia los "aprendedores" (alumnos) donde debe de estar.
El cambio parece simple, pero en realidad es una tarea increíblemente compleja porque para que suceda, debe ocurrir en el corazón y en la mente de cada uno de los participantes de la educación- desde el político, el diseñador de políticas, el administrador, el profesor, el padre y hasta el estudiante.
El paradigma nuevo y diferente de enseñar y aprender es aquel de retiro progresivo. Nuestra responsabilidad debe ser asegurar que nuestros alumnos ya no nos requieran para cuando se gradúen de la escuela.
Esto no es diferente de lo que hacemos como padres, Piense en los primeros pasos tentativos de sus hijos. Ellos se pararon tambaleándose y titubeando. Inevitablemente se cayeron. ¿Qué hicimos cuando esto sucedió? ¿Nos acercamos y les dijimos "3.9 reprobaste. 28%, No acreditado, lo siento, ya tuviste 5 oportunidades, no tienes derecho a más"? ¡La respuesta obviamente es NO! ¿Qué hicimos? Aplaudimos, los ayudamos a levantarse, los sacudimos, les limpiamos las lágrimas y los alentamos a tratar nuevamente. Comprendimos que nuestra labor como padres, a pesar de lo difícil y retador que puede ser, particularmente durante los años de adolescencia, es ayudarlos a ser independientes. Personas que pueden pararse por si solos, a medida que empezaron a hacer su camino por la vida.
¿Entonces qué debemos de hacer? ¿Renunciamos a ayudar a nuestros alumnos a adquirir mentalidad escolar y simplemente nos enfocamos en ayudarlos a tener mentalidad del mundo exterior? Definitivamente no. Necesitamos que tengan tanto mentalidad escolar como mentalidad del mundo exterior. Esto no es una cuestión de esto o aquello.
Aun más que esto, hay una pregunta más profunda que necesitamos hacernos, ¿Qué es lo que queremos que sean, sientan, piensen y hagan nuestros alumnos, que demuestre de manera cuantificable, que están dispuestos a dar el paso de la escuela al mundo en el que trabajarán, vivirán y jugarán?
Esto no es algo simple de responder porque nuestro mundo actual está en un constante y rápido flujo y es profundamente complejo. Y no se está volviendo más simple.
Vivimos en un mundo dinámico de InfoWhelm (o abundancia, exceso de información), en el que el contenido está creciendo de manera exponencial tanto en cantidad como en complejidad. En este entorno cambiante en el que el contenido digital está accesible a nuestros dedos, los aprendedores deben de poder pasar de una simple maestría de recordar contenido al desarrollo de la capacidad de interpretar y aplicar información nueva y vieja a situaciones, problemas y ambientes nuevos.
El acceso a la información en sí no es un problema. Más bien el aprender a convertirse en un consumidor de información creativo y que discierne sí lo es. En esta nueva realidad digital, la aplicación de habilidades cognitivas independientes de nivel superior, dentro del contexto del mundo real, vida real y tareas de tiempo real y de ser capaz de transferir el aprendizaje previo a situaciones y retos nuevos y diferentes es de importancia crítica.
Creemos firmemente que el usar la "retirada progresiva" y promover alumnos con mentalidad del mundo exterior en la escuela requiere un gran cambio para el paradigma existente educativo. Permitir este cambio demanda que repensemos el diseño de nuestras escuelas, nuestros salones de clase y otros ambientes de aprendizaje.
Al mismo tiempo, requerimos repensar nuestras creencias de lo que es diseño instruccional, lo que implica el aprendizaje e inclusive nuestras definiciones de lo que implica ser inteligente. Y por último, también debemos de repensar en cómo evaluamos y calificamos tanto la instrucción efectiva como el aprendizaje efectivo.
La cantidad de contenido que trae el InfoWhelm que crece exponencialmente, se ha salido totalmente fuera del contenido de los cursos tradicionales de la escuela. Las nuevas áreas de contenidos incluyen conciencia global, alfabetización financiera, económica, empresarial y cívica, sensibilización de la salud y el bienestar, liderazgo, ética, responsabilidad, rendición de cuentas y muchos otros.
En particular, convertirse en un aprendedor independiente requiere del desarrollo de dos tipos de habilidades: aquellas que emergen de las inteligencias críticas cognitivas y las de las inteligencias emocionales.
La inteligencia cognitiva involucra principalmente las habilidades racionales de nivel superior. Estas incluyen cómo manejar, interpretar, validar, transformar, comunicar y actuar de acuerdo a la información. Estas inteligencias cognitivas incluyen el razonamiento abstracto, la resolución de problemas, comunicaciones, creatividad, innovación, aprendizaje contextualizado y la alfabetización técnica y de habilidades de información y de medios usadas en el contexto de áreas de contenido.
La inteligencia emocional incluye cuatro conjuntos de habilidades principales: auto-consciencia, auto manejo, consciencia social y manejo de relaciones. Hoy existe mucha evidencia que muestra que se puede obtener un apalancamiento significativo si se promueven estrategias de aprendizaje en la inteligencia emocional. La inteligencia emocional es particularmente importante en el desarrollo de mentalidad del mundo exterior.
Además existe lo relacionado no solo a ¿qué es lo que evaluamos? sino ¿cómo evaluamos el aprendizaje? Los exámenes estandarizados sólo pueden medir un pequeño rango de habilidades cognitivas racionales que pueden ser medidas en un examen de elección múltiple o de llene los espacios. El aprendizaje verdadero es mucho más que esto.
El punto final es que las escuelas deben de cambiar drásticamente si vamos a lograr revertir el crecimiento de la desconexión entre tener mentalidad escolar y tener mentalidad del mundo exterior. Si vamos a hacer que las escuelas sean más relevantes a los futuros de nuestros alumnos, si vamos a preparar a los alumnos para el mundo real que los espera, hay por lo menos cinco cambios que debemos de hacer.
- Debemos de reconocer el nuevo entorno digital
Los colegios deben aceptar y adoptar la nueva realidad digital del mundo en-línea, computarizado descrito por Friedman en su libro el Mundo es Plano. Fuera de las escuela, el mundo digital ha irrevocablemente y fundamentalmente alterado la manera en cómo hacemos las cosas. Esto no es sólo para el caso empresarial sino también para muchos aspectos de nuestras vidas.
Debemos recalcar que esto no se trata de que las escuelas tengan redes de alta velocidad o que los alumnos sean capaces de usar laptops y dispositivos portátiles. Aun cuando están disponibles los recursos de alta tecnología, si se utilizan estos recursos sólo para reforzar los viejos modelos de enseñanza y aprendizaje y como se evalúa este aprendizaje, se habrá cambiado poco. Se trata de desarrollar un amplio espectro de inteligencias cognitivas y emocionales que se requieren cada vez más en la cultura del siglo 21. Como tal, esto es principalmente un problema de headware (equipo de cabeza) y no de hardware. - Acceso pero poca guía
El nuevo entorno digital permite que los alumnos tengan acceso a la información y las experiencias de aprendizaje fuera de las escuelas y salones de clase. Los aprendedores pueden involucrarse en experiencias que tradicionalmente han sido del dominio de los profesores y del mundo adulto. Desde la casa, el centro comercial, cuando sea y donde sea que estén, los alumnos pueden acceder a la información, música, recursos originales y multimedia, imágenes a color con movimiento de amigos, conocidos y de personas que pueden tener perspectivas diametralmente opuestas. Debido a nuestra fijación actual con los exámenes, no podemos guiar de manera adecuada a nuestros alumnos para ayudarlos a desarrollar las habilidades necesarias que les permitirán utilizar de manera efectiva estos recursos. Como resultado, es común que los alumnos y no los profesores sean los que definen dónde van, cómo llegan allí y qué es lo que hacen una vez que llegan.Esto, se suma al hecho de que muchos adultos, tomadores de decisiones y educadores no están en sincronía con la nueva realidad digital de los alumnos. No tenemos la experiencia, habilidades o aun la inclinación para ayudarlos aunque tuviéramos el tiempo. Las escuelas y los profesores insisten en usar las nuevas tecnologías para reforzar ideas antiguas. Estos son temas mucho más complejos que simplemente computadoras y redes y más allá de la evaluación tradicional.
Para comprender el nuevo entorno digital, para influir en su mundo, debemos estar dispuestos a sumergirnos en ese mundo y adoptar la nueva realidad digital. Si no podemos relacionarnos, si no lo entendemos, no podremos hacer que las escuelas sean relevantes a las necesidades actuales y futuras de la generación digital.
- Cambio de mentes
Debemos abordar el cambio en los patrones de pensamiento que está sucediendo a los alumnos digitales. Ellos viven y operan en un mundo multimedia, en línea, multitarea, de acceso al azar, gráficos de colores, video, audio y de alfabetización visual.Como nos dice Steven Johnson en Todo lo Malo es Bueno para Ti, estas nuevas alfabetizaciones generalmente no son reconocidas, valoradas o abordadas en nuestras escuelas. Esto es porque estas alfabetizaciones emergentes generalmente no reflejan nuestras definiciones tradicionales de alfabetización, las cuales están confinadas y definidas por las tecnologías del siglo 19 y 20 en las que las PCs, el Internet, los celulares y otras tecnologías digitales sólo se vislumbraban a través de la ciencia ficción.
Debemos darnos cuenta que dado este nuevo entorno digital, nuestros estudiantes no sólo piensan diferente sino que también aprenden diferente de la forma en que nosotros aprendemos. Solo aceptando esto podremos comenzar a reconsiderar y rediseñar ambientes de aprendizaje, instrucción y formas de evaluación.
- El aprendedor completo
Debemos ampliar la evaluación para considerar actividades que incluyan una figura completa de los alumnos aprendiendo. Cómo dice el administrador gurú Tom Peters, "Lo que se mide se lleva a cabo" y al revés, "Lo que no se mide, no se lleva a cabo". Es imprescindible que empecemos a medir algo más que el recuerdo de la información.Dave Masters utiliza esta analogía:
"Puedes obtener un buen dibujo de la salud al tomar altura y peso, pero ¿irían con un doctor que solo les midiera su altura y peso y les dijera que éste es una fotografía de su salud? La respuesta es no. Requeriría una batería de exámenes - análisis de orina, de sangre, colesterol, revisión de bultos y demás para obtener una foto exacta de su salud."Sin embargo, la escuela actúa como un doctor que solo mide su altura y peso y luego dice que esto es una fotografía completa de su salud.
Evaluamos a los alumnos usando instrumentos estandarizados que miden principalmente el recuerdo de información y de comprensión de bajo nivel y luego decimos que esto es una fotografía del aprendizaje de los alumnos, lo cual definitivamente no es el caso. Es extremadamente presuntuoso de nosotros decir que las evaluaciones de los exámenes actuales son un indicador completo del aprendizaje de los alumnos.
Una fotografía completa del aprendizaje del alumno requiere incluir portafolios de rendimiento, demostraciones no solo del recuerdo de contenido teórico sino también de la aplicación de la teoría para resolver problemas del mundo real.
- Relevancia y conexiones
Por último, aunque no por ello menos importante, debemos aumentar la conexión entre la instrucción que se da en las escuelas y el mundo exterior si esperamos aumentar la relevancia del aprendizaje que se está llevando a cabo. El punto clave es que el alumno debe percibir la relevancia de lo que está aprendiendo. La necesidad de comprender no solo el contenido, sino también el contexto de este contenido y cómo se aplica en el mundo fuera de las escuelas.Para que esto suceda, las escuelas deben de dejar de ser tan insulares. Necesitamos trabajar sistemáticamente para traer el mundo exterior a nuestras escuelas al mismo tiempo que enviamos a nuestras escuelas a la comunidad. Las nuevas tecnologías y la comprensión del nuevo entorno digital nos pueden ayudar a ambos. El mundo en línea crea una carretera virtual y pasadizos virtuales tanto para nuestra comunidad local como para la global.
Si queremos abrir la genialidad total intelectual y creativa de todos nuestros niños, si queremos prepararlos para el nuevo mundo que les espera, si queremos ayudarlos a prepararse para su futuro y no para nuestro pasado. Si vamos a marchar por el siglo 21 y mantener nuestra tradición de éxito. Si queremos que nuestros niños tengan habilidades relevantes al siglo 21 - entonces tenemos que crear un puente entre nuestro mundo y el de ellos para que puedan desarrollar tanto la mentalidad escolar como la mentalidad del mundo exterior.
Para que esto suceda, debe haber un cambio fundamental en la manera en cómo se lleva a cabo la enseñanza y el aprendizaje en las escuelas, Debemos buscar alternativas a la organización tradicional de las escuelas. Necesitamos dejar al descubierto nuestras hipótesis antiguas y no examinadas sobre la enseñanza y el aprendizaje, sobre cómo se ve un salón de clase, dónde se lleva a cabo el aprendizaje y los recursos que se requieren para apoyarlo.
Y también debemos de reexaminar el uso del tiempo - la longitud del día escolar y del año escolar, la organización de tiempo en el día escolar y los métodos tradicionales usados para ofrecer instrucción. Y debemos de considerar el potencial del aprendizaje en-línea, del basado en el web, del aprendizaje virtual que pueden ser usados para aumentar, extender y transformar el rol de los profesores tradicionales.
En otras palabras, no podemos fomentar la mentalidad del mundo exterior en nuestros alumnos que son inteligentes escolares a no ser que nos preguntemos las preguntas relevantes y poderosas sobre los supuestos de lo que las escuelas son actualmente y lo que tienen que llegar a ser.

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